Rafael Alberti

Hoy, Rafael Alberti cumpliría  111 años. Qué curiosa cifra para quien pueda tener el raro privilegio de conocer esa edad. Ahora sonrío y recuerdo como si fuera ayer mi lectura de “Sobre los ángeles” a los diecinueve años. Fue uno de los títulos que me empujó a escribir, aunque el resultado fueran unas desmañadas poesías que guardo bajo llave.

Alberti disfrazó su quebranto amoroso de ensoñación mística y surrealista, y puso sobre el papel algunos de los mejores versos de la generación del 27; el verso libre y la violenta plasticidad de sus imágenes le permitieron crear un mundo propio, todo un anzuelo para jóvenes poetas.

Conocí a un sobrino de Rafael Alberti en la Facultad de Medicina. Era un hombre aplicado y prudente, un buen compañero. Discutíamos porque él decía que por mucho que yo lo hubiera leído, él sabía más que yo de su tío. Sigo pensando que no tenía razón.

Él podía llevar su sangre, pero era yo quien soñaba con ángeles cenicientos, envidiosos, vengativos; con ángeles rabiosos, irresistibles, de carbón y de ira; con ángeles desolados y mudos, con ciegas encarnaciones de lo cruento.

Ángel de luz, ardiendo,

¡oh ven!, y con tu espada

incendia los abismos donde yace

mi subterráneo ángel de las nieblas.

 

¡Oh espadazo en las sombras!

Chispas múltiples,

clavándose en mi cuerpo,

en mis alas sin plumas,

en lo que nadie ve,

vida.

 

Me estás quemando vivo.

Vuela ya de mí, oscuro

Luzbel de las canteras sin auroras,

de los pozos sin agua,

de las simas sin sueño,

ya carbón del espíritu,

sol, luna.

 

Me duelen los cabellos

y las ansias. ¡Oh quémame!

¡Más, más, sí, más! ¡Quémame!

 

¡Quémalo, ángel de luz, custodio mío,

tú que andabas llorando por las nubes,

tú, sin mí, tú, por mí,

ángel frío de polvo, ya sin gloria,

volcado en las tinieblas!

 

¡Quémalo, ángel de luz,

quémame y huye!

rafael-alberti1

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , | 1 Comentario

Cormac McCarthy

La revista TURIA publica un excelente artículo sobre la vida y la obra de Cormac McCarthy. El autor de “La carretera” es tal vez el autor vivo al que más admiro, no sólo por el conjunto de su obra, cercana al gótico sureño de Faulkner y tan rica en una forma elegante de brutalidad y pesimismo, sino por su condición de autor-ermitaño que se expresa sólo a través de su literatura: McCarthy nunca concede entrevistas ni participa en la promoción de sus novelas, es un privilegio envidiable que sin duda hay que ganarse antes con una obra de la envergadura de la suya.

Dejo aquí el enlace con el artículo y un párrafo de la que tal vez sea su mejor obra: “Meridiano de sangre”.

http://www.ieturolenses.org/revista_turia/index.php/actualidad_turia/cruzando-fronteras-el-universo-literario-de-cormac-mccarthy

“… y un día vieron una jauría de humanos de aspecto depravado recorrer las calles montando ponis indios sin herrar, medio borrachos, sin afeitar, bárbaros, vistiendo pieles de animales cosidas con tendones y provistos de toda clase de armas, revólveres de enorme peso y cuchillos de caza grandes como espadones y rifles cortos de dos cañones con almas en las que cabía el dedo gordo y los arreos de sus monturas hechos de piel humana y las bridas tejidas con pelo humano y decoradas con dientes humanos y los jinetes luciendo escapularios o collares de orejas humanas secas y renegridas y los caballos con los ojos desorbitados y enseñando los dientes como perros feroces”.

Cormac

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Sándor Márai

Las novelas de Sándor Márai, ahora muy celebradas y durante décadas perdidas en el olvido por causa del pensamiento único comunista que asfixió su país, son pausadas, reflexivas, a veces de una incisiva lucidez, y en otras ocasiones excesivamente melodramáticas. Márai  era un explorador de la musicalidad del lenguaje, y eso es algo que nos perdemos los que no conocemos su lengua materna, el húngaro, pero siempre podemos disfrutar de la profundidad psicológica de sus protagonistas y de la brillante recreación de la Europa de entreguerras.

Se ha comparado a Márai con Thomas Mann y con Stefan Zweig, algo que desde luego me parece exagerado; ahora vivimos una época de exaltación de su figura por la reedición de sus novelas tras la caída del telón de acero, y es probable que con el tiempo este autor abandone una sobrevaloración  innecesaria que es fruto de la moda y de las operaciones de mercadotecnia.

Tengo una especial simpatía por dos de sus novelas El último encuentro y Divorcio en Buda, de la que traigo aquí este pequeño fragmento:

Imagínate que una persona a la que amas está gravemente enferma…, y la única forma de curarla es hacerle la autopsia mientras está viva, abrirla, analizar y experimentar con la materia viva, porque así a lo mejor encuentras el modo de salvarla… Me gustaría curar a Anna. Ella también lo sabe ya. Hay algo entre los dos que impide que ella esté totalmente conmigo. Su cuerpo es dócil, su alma está dispuesta a todo, y, sin embargo, se resiste a entregarme su secreto más profundo, su única propiedad privada, lo más importante para ella, un recuerdo, un deseo, algo, no sé. ¿Qué significa esa nimiedad comparada con la infinitud de una vida entera? La naturaleza trabaja con enorme derroche: sólo en el cerebro humano hay seiscientos mil millones de células. ¿Qué importa, pues, una sensación oculta, una emoción inconsciente? A veces me parece que no importa mucho. Y otras pienso que todo depende de eso. Por supuesto, no se puede vivir con esta tensión permanente. Intento servir a los demás, lo que para mí constituye el único sentido de la vida. Tengo que trabajar, cueste lo que cueste. Me hago la autopsia a mí mismo. Sin piedad. Me tumbo en la mesa del quirófano y examino todos mis sentimientos y mis recuerdos con la esperanza de que la culpa sea también mía, de que me haya equivocado, de que no haya amado a Anna, de que no la haya amado lo suficiente, de que no haya sido lo bastante hábil o astuto…, porque quizá necesitemos también astucia para el amor.

SandorMarai

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , | Deja un comentario

Franz Kafka

En el aniversario de Kafka, no quiero dejar pasar la ocasión de recordar que usé una de sus frases para encabezar mi novela “El fotógrafo de cadáveres”, es ésta: Es probable que, aunque hubiese crecido totalmente ajeno a tu influencia, tampoco habría podido llegar a ser como tú habrías deseado.

Soy un rendido admirador de Kafka desde que leí “La metamorfosis” a los diecisiete años. Me fascinó su existencialismo, su surrealismo, su rabiosa novedad, a la vez tan lúcida y tan pesimista. Luego vinieron “El castillo”, “El proceso”, y más tarde “Cartas a Milena” y “Carta al padre”, de donde está extraída la cita.

Ese pequeño libro, que ya leí con ojos de padre y no de hijo, me hizo comprender toda la escarcha sublime que Kafka había estado derramando sobre mí como lector durante aquellos años, porque sin esa angustiosa concepción de las relaciones paterno-filiales, nada en su obra habría sido igual, ni tampoco podría yo ahora reconocer abiertamente su dolorosa influencia.  Puedo hacerlo ahora, cuando el crítico Luis Alberto Cao y la incisiva mirada de su blog “Las bizarrías de Belisa” han sido capaces de verlo y de contarlo.

http://bizarriasdebelisautoresnoveles.blogspot.com.es/2013/06/el-fotografo-de-cadaveres-julio-castedo.html

Querido padre:

Hace poco me preguntaste por qué digo que te tengo miedo. Como es habitual, no supe qué contestarte; en parte, porque en la justificación de dicho miedo intervienen demasiados pormenores para poder exponerlos con una aceptable consistencia. Y sí, valiéndome de esta carta, procuro responder a tu pregunta por escrito, lo haré a no dudarlo de forma muy incompleta, ya que, aun escribiendo, el miedo y sus efectos me atenazan cuando pienso en ti, y porque las dimensiones del tema exceden con mucho los límites de mi memoria y de mi entendimiento.

Kafka

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Centenario de Albert Camus

Este año se celebra el centenario del nacimiento de Albert Camus. Con ese motivo, ayer, en la clausura de la Feria del Libro de Madrid,  tuvo lugar un emotivo homenaje a su figura; participaron el escritor José María Guelbenzu, la traductora Juana Salabert y Raúl Maícas, director de la revista TURIA, que tiene a Camus como protagonista en su último número; el actó contó con la moderación de Carlos Fortea.  Entre todos mostraron un hermoso retrato del autor del corazón dividido entre su Argelia natal y la Francia cultural, el niño que conoció  una mísera opulencia, pues no tenía dinero, pero era rico en soles, en mares y en curiosidades, del brillante heredero de Kafka y de Kierkegaard. Camus es una de las cumbres de la literatura, pero también fue la voz que clamó contra los totalitarismos y contra todas las ideologías que alejan al hombre de lo humano.

Leamos a Camus de nuevo. En su lengua original o en las magníficas traducciones de Alianza Editorial. Sus denuncias del abuso del poder y de la desprotección de la sociedad civil están más vigentes que nunca. Y la belleza de su literatura corta como un cuchillo.

Miré el campo a mi alrededor.  A través de las líneas de cipreses que aproximaban las colinas al cielo, de aquella tierra rojiza y verde, de aquellas casas, pocas y bien dibujadas, comprendía a mi madre. La tarde, en esta región, debía de ser como una tregua melancólica. Hoy, el sol desbordante que hacía estremecer el paisaje lo tornaba inhumano y deprimente.

EL EXTRANJERO

camus-2

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Cervantes y Shakespeare

Hoy, día del libro, los teóricos especialistas se han esforzado en explicarnos que Cervantes y Shakespeare no murieron el mismo día, el 23 de abril de 1616, sino que Cervantes lo hizo el 22 (fue enterrado el 23) y Shakespeare el 3 de mayo, ya que entonces todavía regía el calendario juliano en Inglaterra y éste tenía un desfase de diez días con el calendario gregoriano, ya vigente en España. Sin embargo, este asunto no me parece relevante ni merecedor de más comentarios. Lo relevante es que fueran coetáneos, aunque no se conocieran ni haya pruebas de que llegaran a influirse; que en 1605, año de la publicación de El Quijote, también se estrenara El Rey Lear y, sobre todo, que compartan un universo reconocible de preocupaciones filosóficas y literarias.

Ese complejo universo, bien analizado por estudiosos desde hace siglos, incluye, entre otros muchos aspectos, la literatura como realidad metafísica, como una herramienta capaz no sólo de narrar, sino también de explorar los rincones del alma humana; la dicotomía entre la realidad y las apariencias, que permite confundir lo real y lo imaginario; el empleo y el aprovechamiento de los sueños no sólo como fuente de ilusiones, sino también como revelador de aspectos recónditos de los personajes; y cómo no, el profundo sinsentido de la existencia.

A veces nos gustaría pensar que fueron la misma persona, o al menos que se conocieron, pero no fue así, cada uno labró su glorioso podio por separado, aunque lo hicieran a la vez y lo elevaran mucho más que el resto de los escritores.

Sh y C

 

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , | Deja un comentario

Milan Kundera

El pasado 1 de abril Milan Kundera cumplió 84 años. Comparto con el autor checo no sólo esa fecha, ya que yo también nací el 1 de abril, aunque 36 años después, sino su profundo rechazo por los totalitarismos, sean del signo que sean, y muchas de sus reflexiones sobre el proceso de la creación literaria.

Kundera declaró que los títulos de sus novelas son intercambiables, porque al margen de su encabezamiento: “La insoportable levedad del ser”, “La inmortalidad”, “La ignorancia”, “La identidad”, sus textos siempre abordan las mismas preocupaciones personales, y que fuera de ese universo de ideas, él no tiene nada que decir. Probablemente, el acierto de un autor (no ya su éxito, que depende de factores muchas veces ajenos) es escribir alentado por sus propios demonios, escuchando la voz profunda de sus fantasmas; cuando se rehuyen esos demonios y esos fantasmas en beneficio de un argumento que resulte moderno o comercial, el autor se vende y se traiciona a sí mismo.

Como decía Italo Calvino, en la vida, todo lo que elegimos por su levedad no tarda en revelar su peso insoportable.

“La carga más pesada nos destroza, somos derribados por ella, nos aplasta contra la tierra. Pero en la poesía amatoria de todas las épocas la mujer desea cargar con el peso del cuerpo del hombre. La carga más pesada es, por lo tanto, la imagen de la más intensa plenitud de la vida. Cuanto más pesada sea la carga, más a ras de tierra estará nuestra vida, más real y verdadera será”

LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER

Milan Kundera

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , | Deja un comentario